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Mi abuelo se sometió a una cirugía para reconstruir su nariz con una “trompa de elefante” tras una operación de cáncer.

Al principio, Peter Dixon pensó que aquella pequeña mancha en su nariz no era nada importante.

Pero cuando no desapareció, el abuelo británico de 74 años decidió consultar a un médico. Entonces recibió una noticia que cambiaría su vida: se trataba de cáncer de piel.

Los especialistas descubrieron además otra zona sospechosa en el lado contrario de su nariz. Para eliminar completamente el cáncer fue necesario retirar una parte considerable de su nariz, dejando a los cirujanos ante un desafío extraordinario: reconstruirla.

En lugar de utilizar una prótesis, los especialistas del Addenbrooke’s Hospital de Cambridge le ofrecieron una alternativa mucho más compleja. Utilizarían tejido vivo de su propia frente para crear una nueva nariz.

Durante una etapa de la reconstrucción, una especie de puente de tejido conectaba su frente con la nariz. El aspecto era tan llamativo que terminó siendo conocido como una “trompa de elefante”. Peter decidió tomárselo con humor, aunque la situación afectó profundamente su confianza.

Le preocupaba especialmente la reacción de sus cinco nietos y comenzó a salir menos de casa. Su familia notó que aquel hombre normalmente sociable se había vuelto mucho más inseguro.

Después llegó otra operación delicada. Cuando el tejido trasplantado desarrolló un suministro sanguíneo adecuado, los cirujanos separaron la conexión y comenzaron a darle forma para crear una nariz más natural.

El resultado sorprendió a Peter.

Podía volver a respirar, oler y sonarse la nariz con normalidad, y quedó mucho más satisfecho con su apariencia de lo que esperaba.

Incluso quedó un curioso recuerdo de la reconstrucción: como el tejido procedía de su frente, podía crecer pelo en su nueva nariz.

Peter podía bromear sobre ello.

Pero su experiencia dejó una lección mucho más seria: todo comenzó con una pequeña mancha que parecía insignificante y terminó requiriendo un complejo tratamiento contra el cáncer y una extraordinaria cirugía reconstructiva.

Su mensaje fue sencillo: proteger la piel del exceso de sol y no ignorar cambios que no desaparecen.

La pregunta de David Letterman que dejó a Jennifer Aniston muy incómoda.

Grandad Had His Nose Rebuilt With an ‘Elephant Trunk’ After Cancer Surgery