Los últimos instantes de un vuelo fatal han sacado a la luz un detalle profundamente emotivo sobre el capitán Jeff Gregory, el piloto de 55 años que perdió la vida cuando un avión privado Learjet se estrelló en Florida.
La aeronave viajaba desde Austin, Texas, hacia las Bahamas el 1 de noviembre de 2026, cuando comenzó a experimentar graves dificultades. La tripulación informó de acumulación de hielo y turbulencias mientras el avión perdía altitud rápidamente. Su copiloto de 20 años, Nathalia Gadelha Filgueiras, intentó comunicarse desesperadamente con los controladores aéreos.
Entonces, en medio de las aterradoras transmisiones finales, se habría escuchado la voz de un hombre recitando el Padre Nuestro. Sus amigos creen que era Gregory, un cristiano devoto cuya fe ocupaba un lugar importante en su vida.
Las nueve personas que viajaban a bordo fallecieron. Jeff deja atrás a su esposa, Cheryl, y a sus tres hijos.
Los investigadores continúan examinando los restos y las condiciones meteorológicas.
En medio de una tragedia inimaginable, aquella última oración atribuida al capitán añadió un elemento profundamente humano y conmovedor a esta historia.

