Durante siglos, los cristianos han enterrado a sus muertos. Pero hoy la cremación es cada vez más común, y eso ha despertado una pregunta incómoda: ¿podría cremar un cuerpo ser realmente un pecado?
La respuesta puede sorprender a muchos.
La Biblia nunca ordena directamente a los cristianos que entierren a sus muertos, ni prohíbe de manera explícita la cremación. Sin embargo, el entierro aparece como la práctica más habitual en las Escrituras, desde Abraham enterrando a Sara hasta el entierro de Jesús.
Por eso, algunos cristianos consideran que el entierro representa mejor la esperanza de la resurrección corporal. Otros señalan algo fundamental: el poder de Dios para resucitar a una persona no depende de lo que haya ocurrido con su cuerpo después de la muerte.
Incluso la Biblia relata un caso en el que los cuerpos del rey Saúl y sus hijos fueron quemados antes de recibir sepultura.
Entonces, ¿es la cremación un pecado?
La Biblia no ofrece una respuesta sencilla de sí o no. Para muchos cristianos, lo más importante termina siendo la intención, el respeto hacia el fallecido y la fe en la resurrección.

