Amigas, a veces basta un pequeño cambio para que una mujer vuelva a verse con otros ojos. Y la transformación de Eliza demuestra exactamente eso.
Durante años, Eliza dejó en segundo plano las visitas al salón de belleza. Como tantas madres, dedicó la mayor parte de su tiempo a sus hijos y a su esposo. El cuidado personal simplemente dejó de ser una prioridad.
Pero cuando sus hijos crecieron y se mudaron a otras ciudades, finalmente llegó un momento en el que podía pensar un poco más en sí misma. Fue entonces cuando el destino la puso frente a la famosa estilista Shafagh Navruz.
Shafagh conoció a Eliza en la calle, en su ciudad natal, y enseguida vio en ella algo especial. Decidió invitarla a experimentar una transformación que probablemente Eliza no esperaba.

Lo que ocurrió después sorprendió incluso a quienes conocían su historia.
Con un cambio de imagen cuidadosamente elegido, Shafagh consiguió resaltar sus rasgos y darle una apariencia completamente renovada.
¿El resultado? Una transformación que demuestra cuánto puede cambiar nuestra imagen cuando volvemos a dedicarnos un poco de tiempo.

